jueves, 12 de marzo de 2009

WE ALL WANT TO BE BIG BIG STARS, BUT...

Hoy es uno de esos dias en los que me invade el hastío. Realmente me siento agotado, a pesar de haber dormido seis horas. El problema que siempre argumento es el largo lapso que toma el tener que secarse después al salir de la regadera.
Ni siquiera el hecho de cubrirme con una larga bata hace que sea mas rápido el tiempo de secado. Pronto será media noche y tendré menos de seis horas para poder realmente apartarme de la rutina. De aquello que en un inicio era placer y expectativa, pero que hoy se ha tornado monótono.
De pronto tendré que desafiar al reloj y aguardar el aparentemente interminable transición que existe entre las luces verdes y rojas. Pelear con el tráfico como si se tratara de una carrera, pero de baja intensidad. Deasafiar las inclemencias del tiempo y sobretodo de un reloj checador que se convierte en capataz, delator, verdugo. La ansiada noche se ha terminado.

***
La burocracia también es prisión. También es como una maquiladora, en la que sólo los peces gordos degustan la mejor carnada, aunque a final de cuentas no deja de ser sólo eso, una carnada que a final de cuentas acabará a todos por indigestarnos.
Son pocos los motivos. Son pocas las razones de ánimo que se pasean en medio de cuatro paredes como aquellas a las que estuve acostumbrado haca no mucho tiempo, pero que me obligaron a migrar. Hoy la burbuja ha vuelto a hincharse, aunque no hay camino hacia donde dirigirse, muy a pesar de haber roto relativamente con el pasado y dejarlo atrás.

***

Escucho a través de la web una cancion que me regresa a una adolescencia fallida. Marcada por los delirios del rechazo femenino, pero que iba flanqueada a la vez por la esperanza. Las historias Adam Duritz y Mr. Jones realmente me regresan a mediados de los 90' cuando creía que terminaba un largo ciclo viviendo en medio del caos capitalino y que iniciaría un nuevo momento, marcado por la cercanía con algunos sueños.
Pero, han pasado tantos años que el nuevo refugio que creía haber hallado, se ha convertido en una nueva prisión mental. Sin embargo, las palabras de Duritz son capaz de consolar a cualquiera que haya pasado por lo mismo, al decir que "todos queremos ser grandes grandes estrellas pero tenemos diferentes razones para ello".
Sin embargo, cuando sientes haber alcanzado la meta, comienzan los vacíos y conflictos existenciales, pues el propio Duritz suele cambiar en ocasiones ciertas estrofas cuando invoca al "Señor Jones", al mencionar que "cuando todo el mundo te quiere, es entonces cuando ves que realmente estás realmente jodido".

No hay comentarios: